“La conservación de los archivos de un país asegura sin duda a su Historia la materia y los documentos más exactos de ella.
Mas el arreglo y la clasificación por ramos y épocas de los antecedentes de las distintas oficinas que hacen el servicio de una administración contribuye a un tiempo a la prontitud y al acierto del despacho.
El Gobernador no puede desinteresarse de las reclamaciones que se elevan diariamente contra el estado actual de casi todos los archivos y casos de gravedad y frecuentes ponen de manifiesto la justicia con que se reclama.
Por otra parte la multiplicación de Archivos lejos de facilitar el servicio que ellos deben prestar contribuye sólo a aumentar los costos y a alejar de la vigilancia de la autoridad las omisiones que se cometen.
Estas consideraciones han decidido al Gobierno á acordar y decretar lo siguiente:
1º Habrá un Archivo general en el que se reunirán todos los distintos archivos de esta Capital incluso el del Cabildo.
2º El Archivo General será situado en parte del edificio que ocupa el Tribunal de Cuentas (…)”.
Martín Rodríguez
Bernardino Rivadavia
28 de agosto de 1821